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Convento de Belén

Situado en el centro de la ciudad, el Convento de Belén perteneció en su origen a la orden de los Carmelitas Descalzos y en época posterior a las religiosas Clarisas que aún habitan aquí, en clausura. Tiene una fachada sobria pero elegante, usando piedra y ladrillo, con arcos de medio punto. 

Descubre el Convento de Belén.

El interior está distribuido en tres naves, la central es la más alta y los laterales funcionan como capillas. La decoración es barroca con yeserías. Para quienes se interesan por el arte sacro, tiene retablos y esculturas de gran valor, como son los de José Mora, así como ejemplos de la pintura barroca. Como añadidos arquitectónicos, hay que considerar los camarines de la escultura de Jesús Caído en el Monte y el de la Virgen de los Dolores, bellísima imagen de vestir perteneciente a la Venerable Cofradía de Servitas. La capilla mayor -cerrada en 1959 con una verja de madera, inspirada en el coro de San Sebastián- se decora de manera bastante singular. En su retablo se hallan, colocadas en repisas, cuatro imágenes de interés: un San Miguel Arcángel, de aire italiano; una Santa Clara; un San Juan de la Cruz, del estilo de Mena; y finalmente, la interesantísima escultura de San Bruno, muy parecida a la que hay en el Sancta Santorum de la Cartuja granadina. 

Coronando el testero de esta capilla mayor hay un enorme lienzo de “La adoración de los pastores”, de mediados del siglo XVII, atribuido en algunas publicaciones a Murillo, pero que es en realidad del hermano Fray Domingo, religioso descalzo del que nada se sabe. Entre las restantes pinturas de la iglesia, hay algunos cuadros singulares por la temática que abordan o por los elementos decorativos que presentan. 

Convento de Belén GRANDE

La iglesia sigue siendo un espacio de culto, vinculada al convento que la acoge, y es escenario de actos de la hermandad de la Virgen de los Dolores. 

Las monjas que habitan en este convento son conocidas por mantener viva una de las tradiciones más dulces de Antequera. Ellas elaboran artesanalmente dulces conventuales típicos como son: los mantecados, roscos de vino, cortadillos, magdalenas y por supuesto el bienmesabe. Estos son preparados siguiendo recetas centenarias transmitidas dentro de la comunidad. Se venden en el torno del convento, una pequeña ventana giratoria donde las hermanas atienden sin romper la clausura de su orden. 

Contacto

Dirección: Calle Belén, 6, Antequera, Málaga

Teléfono: 952 84 21 64