La Plaza Fernández Viagas se abre en un amplio espacio junto al mercado de abastos y al lateral del antiguo monasterio de franciscanos observantes de San Zoilo, hoy convertido en Biblioteca Municipal.
En realidad, esta zona surge al transformar las antiguas huertas y dependencias generales del referido convento en suelo residencial, como consecuencia de una reordenación urbanística del espacio. Es un ejemplo más del aprovechamiento y ordenación del casco histórico de Antequera, donde la ciudad renace sobre viejas huertas de palacios y conventos.
Esta plaza está presidida por una escultura en bronce del político Placido Fernández Viagas, que da nombre a la misma y que se encuentra rodeada de una abundante vegetación que la convierten en un punto fundamental de encuentro.