Ubicado en la plazuela de San Agustín, en el corazón de Antequera, es obra del escultor Pedro Luis Fernández Roales. Estamos ante un bronce que representa a un hermanaco con su horquilla en la mano, que acompaña a un niño vestido de campanillero de lujo, plasma el relevo generacional que las cofradías realizan de padres a hijos y dos de los elementos simbólicos y diferenciadores de la Semana Santa de Antequera. Fue inaugurada en 2014.