El Conjunto Arqueológico de los Dólmenes celebra el tercer aniversario de la declaración como Patrimonio Mundial de la UNESCO con un espectáculo de luces, música y láser en el que estuvieron presente el Alcalde de Antequera y la Consejera de Cultura.

El alcalde de Antequera, Manolo Barón, y la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia Del Pozo, asistían en la noche de este domingo 14 de julio a la celebración del III aniversario del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera como Patrimonio Mundial de la Unesco, jornada en la que se ha realizado el espectáculo “Música y luz para la “cosmovisión” del Sitio de los Dólmenes de Antequera”.

Esta actividad se ha integrado a continuación de la programación específica que ha diseñado el Ayuntamiento de Antequera para conmemorar tal efeméride a través del Antequera Light Fest. Precisamente, el Alcalde ha destacado la colaboración entre Ayuntamiento y Consejería de Cultura que se ha dado por mira vez en esta ocasión de una forma leal y complementaria, habiendo apoyado a su vez el gobierno autonómico el desarrollo del Antequera Light Fest.
La Consejera de Cultura ha recordado que aquel 15 de julio de 2016 en Estambul se alcanzó “un sueño de 6.000 años: el reconocimiento de los valores universales de este espacio mágico que nos conecta con las raíces del ser humano”. La consejera ha destacado que desde la declaración de Patrimonio Mundial las visitas al enclave se han duplicado hasta alcanzar en 2018 la cifra histórica de 213.610 visitantes. Del mismo modo, ha afirmado que la distinción ha reforzado el compromiso en investigación, protección y conservación de la Junta de Andalucía con este espacio, cuyo futuro Museo está previsto que se abra en el segundo semestre del año 2020.

En cuanto al espectáculo de luz y láser, ante unas dos mil personas presentes, llamó especialmente la atención la unión mediante una haz de luz de Manga con la Peña de los Enamorados, haciendo visible la unión entre ambos; también se visualizó la conexión de Viera con la salida del sol y de El Romeral con El Torcal. Todo ello complementado con un espectáculo de baile y percusión y juegos de luces apostados encima de cada dolmen.