La gastronomía es un atractivo complementario de la oferta turística de Antequera. En nuestra comarca, la gastronomía viene determinada por la geografía, por los productos que se cosechan en la Vega –con predominio de los cereales, las hortalizas y el aceite de oliva- y por la idiosincrasia de la gente.

3.1.Texto

Uno de los platos más conocidos de la gastronomía antequerana es la porra, que se elabora fundamentalmente con pan, aceite, ajos y tomates. Otros primeros platos típicos son: el ajoblanco, el pimentón, el gazpachuelo, las migas y algunas ensaladas, siendo el pío antequerano una de las más propias. También son típicos otros productos como embutidos, el queso de cabra, el aceite de oliva o las conservas. En repostería encontramos alfajores, mantecados o angelorum, sobresaliendo en los postres el bienmesabe, un dulce realizado a base de almendra molida, bizcochos de soletilla y cabello de ángel, que los visitantes de la ciudad podrán adquirir en nuestras confiterías y conventos de clausura (como el Convento de Belén o el de San José). En vísperas y fechas navideñas, se ponen a la venta los mantecados, otro de los dulces típicos de la gastronomía de Antequera, representados en un antiquísimo fresco que decora el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Sin olvidarnos tampoco de los pestiños, torrijas y roscos, propios de nuestra Semana Santa.

Y no podemos cerrar este apartado sin hablar del mollete, que pronto gozará de Indicación Geográfica Protegida, y que es un tipo de pan árabe, de miga blanca y poco cocido, que se elabora de forma artesanal. El mollete se presta a múltiples acompañamientos: mantequilla, aceite, chicharrones, zurrapas de lomo, paté, embutido, etc. y, aunque es más típico del desayuno, sienta bien consumirlo a cualquier hora del día. Se vende en panaderías y supermercados, y puede degustarlo en cualquiera de los bares de la ciudad.