El Sábado previo al 16 de Septiembre Antequera celebra la procesión en honor de Santa Eufemia, realizándose las tradicionales candelas. No obstante, es al día siguiente cuando se conmemora con una Misa Solemne la onomástica de esta Santa y la toma de la ciudad por las tropas cristianas en 1410. En esta misa, que tiene lugar en la iglesia de Santa Eufemia, participa el Cabildo Municipal, el cual rinde el pendón de la ciudad a la titular de este templo.

El origen de esta tradición hay que buscarlo en los días siguientes a la conquista de la ciudad. Una vez designado Rodrigo de Narváez como alcalde de la villa y dotada ésta de escudo de armas, faltaba poner a Antequera bajo el amparo divino, buscándole un patrón que le sirviera de intercesor ante Dios. La costumbre de la época era nombrar protector de la ciudad al Santo cuya festividad coincidiera con la fecha de la conquista. Atendiendo a este criterio, el 16 de septiembre el Misal Romano incluía a San Cornelio, San Cipriano y Santa Eufemia. De manera que optaron por realizar un sorteo entre ellos, saliendo tres veces consecutivas el nombre de Santa Eufemia, mártir calcedonense que fue elegida Patrona de Antequera.