Área de Turismo Excmo. Ayto. de Antequera Su monumental portada de tres cuerpos, en caliza roja del Torcal, es, sin duda, la obra de mayor empeño en su género de las que se levantaron en Antequera. Se tiene constancia documental de que las obras del palacio estaban ya iniciadas en el año 1711. El panel general de fachada, que responde a unas proporciones inhabituales en la arquitectura palacial antequerana, organiza seis ejes fenestrados y tres plantas. El elemento que más destaca en ella es la portada, que responde a un concepto muy barroco en cuanto a su aliento, pero muy clásica en sus elementos tectónicos. El primer cuerpo, que es el único que invade la calle ampliamente, dispone cuatro columnas toscanas con capiteles ovados, que se sitúan sobre plintos y en planos verticales distintos, estando fondeadas de pilatras cajeadas. El entablamento, muy correctamente compuesto, decora sus metopas con flores de lis y flores planas. Sobre este primer cuerpo se sitúa el amplísimo balcón. Finalmente, el último cuerpo de la portada es el que se plantea con una mayor libertad de composición, rematándose con frontón curvo guarnecido de róleos y pirámides. El resto de la fachada, salvo la cornisa que recibe el tejado, fue remodelado en el siglo XIX con escaso acierto. El interior del palacio es de una magnificencia acorde con la monumental portada. El patio tiene planta cuadrada y desarrolla, en planta baja, danzas de arcos de ladrillo sobre doce columnas toscanas de caliza roja del Torcal. La caja de la escalera, situada en el lateral izquierdo del cuerpo de casa, tiene planta rectangular y se cubre con bóveda elíptica sobre pechinas. Las yeserías que decoran esta cúpula responden a modelos muy del siglo XVII. El 15 de octubre de 2013, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía acuerda inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de monumento, el Palacio del Marqués de Villadarias.