Sacramental de San Salvador, Real e Ilustre Archicofradía de la

Santa Cruz en Jerusalén, Nuestro Padre  Jesús Nazareno y

María Santísima del Socorro Coronada

EL MUSEO DE LA COFRADÍA DEL SOCORRO

El Museo de la Cofradía del Socorro es una vieja aspiración de esta hermandad del Viernes Santo antequerano que se ha hecho posible gracias al esfuerzo y trabajo de sus cofrades; y que ha quedado ubicado en la planta alta del antiguo convento franciscano que alberga a la corporación. De este modo se asegura la correcta conservación de las obras, así como se muestra a todos los interesados durante todo el año. El rico patrimonio procesional fraguado desde la constitución de la cofradía en 1620 queda reflejado en una completa colección en la que destacan piezas de orfebrería y bordados datadas entre finales del siglo XV hasta finales del XX. El espacio museístico ha sido delimitado en cinco ambientes. El primero está dedicado a la Santa Cruz de Jerusalén, que da la bienvenida a los visitantes; acompañada de soles de plata y gallardetes, todos ellos del XVIII. A continuación se observa el espacio dedicado a Nuestro Padre Jesús Nazareno, con sus dos túnicas bordadas en oro del siglo XIX, la cruz procesional, así como diversos juegos de potencias. En la segunda de las nuevas salas, concretamente la del antecoro, se puede contemplar buena parte del ajuar procesional de la Santísima Virgen, entre ellas una saya bordada y sus dos coronas de plata:  una fabricada por Diego Ruiz Pérez en 1781 y otra por Seco Velasco en 1953.  La muestra de bordado se completa con túnicas de hermano mayor de insignia. La parte más desconocida de la colección se presenta en el coro de la iglesia, ambiente dedicado a la Sacramental de San Salvador. Es allí donde se expone la pieza más antigua, una bandeja petitoria de plata fechada en el siglo XV; así como un palio de respeto y un paño mortuorio, ambos del XVIII. La plata vuelve a estar presente en este espacio con una lámpara aceitera, campanas de los campanilleros de lujo o una custodia. Finalmente, el visitante puede contemplar los estandartes de plata de la archicofradía, uno dedicado a Jesús Nazareno y otro a la Virgen del Socorro; junto a los dos guiones de la cofradía y la sacramental. Una colección de casullas bordadas en seda completan una exposición que se puede completar con una visita al camarín de la Virgen.