En el ecuador de la Semana Santa antequerana, recorren las calles de la ciudad el Señor y la Virgen del Mayor Dolor, la procesión con mayor número de penitentes, los cuales lucen una indumentaria singular: túnica negra ceñida a la cintura con un cíngulo de esparto. Esta procesión cuenta también con el acompañamiento de la Legión.

La imagen del Cristo del Mayor Dolor, así como la de la Virgen de esta cofradía, es obra del escultor antequerano Andrés de Carvajal, quien la realizó y donó a la iglesia colegial de San  Sebastián – donde actualmente se encuentra – en el año 1771, con la condición de que el día de su fallecimiento repicaran las campanas de esta iglesia igual que si se tratara de un canónigo. El momento de la pasión que revela esta escultura barroca no es muy habitual en la imaginería andaluza. Representa a Jesús, con rostro de conmovedora expresión, después de la flagelación, arrodillado y recogiendo la túnica. En cuanto a Nuestra Señora del Mayor Dolor, es obra de talla completa, la única de estas características de todas las dolorosas de la Semana Santa de Antequera, por lo que se deduce que no fue concebida inicialmente para ser procesionada.

CRISTO DEL MAYOR DOLOR TRASLADO